Por Andrés Piazza.

A 48 horas de irse Richard Stallman de Córdoba, poco queda sin escribir o reflejar como repercusión, respecto de la visita de quién es, probablemente, la personalidad más resonante del mundo de la informática e Internet que jamás haya pisado nuestro docto suelo (desafío a los lectores del blog a corregirme en los comentarios).
De por sí, conocer a una figura mundial en el campo en que uno se desempeña diariamente es algo que pone a prueba las emociones. Si bien yo podía compararlo con la vez que encontré a Vint Cerf en una reunión de ICANN, en ésta instancia sí podía preguntarle cara a cara sobre temas que inspiran desde hace años debates con amigos, clientes, alumnos y colegas, además de acciones y compromisos profesionales como el que tengo, por ejemplo, con la iniciativa ColorIURIS. Doble desafío siendo también una suerte de “debut periodístico”.









