[Por Sebastian Lazcano]
[Fotografia: Grupo Atrezzo]

La relación agencia de publicidad/cliente se parece a un matrimonio por conveniencia, en el cual cada una de las partes tiene pleno derecho a exigir todo lo que está en el contrato. Un día nublado, el cliente se aburre de comer siempre las mismas milanesas, o la agencia aduce que la plata ya no alcanza, y todo se termina a través de un diplomático “se cumplió un ciclo”.
En el mundo digital, la pareja con el cliente se está complejizando. La falta de agencias oferentes dedicadas al mercado local, la conformación de pequeñas estructuras para grandes exigencias, clientes que demandan desde el desconocimiento y agencias tradicionales que no se quieren quedar fuera del modelo conforman una relación en la que todo se está por aprender.
Para conocer los entretelones de esta relación, Circuz dialogó con dos referentes del mercado de agencias digitales: Juan Manuel Lucero, de Innova y Franco Giménez, de Cítricox.









