Una caricatura de Harrison Ford nos observa de reojo. Por momentos nos convence de que nos está escuchando mientras charlamos. Es que el nivel de realismo logrado a través de texturas, luces y sombras, entre otros recursos, resulta sorprendente. El autor de la obra de arte no es otro que Nicolás Di Mattia, uno de los artistas de la década, que con su forma de dibujar ha revolucionado todos los conceptos tenidos en cuenta hasta ahora.
Extraordinario, asombroso, descomunal, genial, maravilloso son algunos de los comentarios que el público utiliza con frecuencia para resumir lo que este cordobés de 27 años consigue con una tableta gráfica y una computadora (el talento no hace falta ni nombrarlo, está presente en cada uno de los píxeles que conforman cada uno de sus dibujos).
Pero su historia empezó algunos años antes de que colgara sus trabajos en YouTube. “Estaba trabajando en Garabato (estudio de animación), haciendo los cortos de Bombi (dibujaba los personajes secundarios). Ahí vi que uno de los chicos tenía una tableta, así que me recomendaron la Genius porque era barata. La compré a finales de 2006 y la empecé a usar unos meses más tarde”, rememora Nico
Cuando subí el primer video (pintando en la pared de su cuarto un póster de El planeta de los simios) tenía sus visitas, unas 100, estaba chocho. Después empecé a subir los digitales, primero el de Thom Yorke (Radiohead), después el de Tim Burton y más tarde el de John Locke (el pelado de Lost). Llegó hasta las mil visitas y por ende los otros dos videos que tenía también ligaban de rebote. Era todo un suceso para mí, no eran muchas visitas en relación con lo que es YouTube, pero yo recién estaba conociéndolo. Después el de Locke apareció en la página de inicio y al otro día tenía dos millones de visitas. Me acuerdo que había ido al cine y me llamó mi hermano diciéndo que me habían llegado miles de mensajes, fue todo muy loco”, recuerda.
Fue tal el boom que generó el video de Locke, que a modo de homenaje y agradecimiento, Nico decidió comprar un muñequito del personaje de la serie, que hoy ocupa un lugar destacado en su estante. De ahí en más, sus obras lo catapultaron a nivel mundial. Fue así que en 2008 la empresa que produce las tabletas se contactó con él y se lo llevó a Taipei, a una feria internacional de nuevas tecnologías. Durante la presentación tuvo que dibujar a la anfitriona taiwanesa Alice (“Era como la Pampita de acá”, recuerda), ante la mirada atónita de miles de visitantes que lo fotografiaban. “Cuando estás allá te preguntás qué hacés en Taiwan… Treinta y pico de horas de viaje, son esas experiencias que quedan para siempre”, asegura di Mattia, casi con nostalgia.
ARTEFUSIÓN
La calidad de sus retratos fue creciendo a la par de la popularidad que iba adquiriendo semana tras semana, cuando subía un nuevo video a internet. Los fans inundaban con comentarios su casilla. Querían nuevos dibujos. Son adictivos, sin duda. Lo que muchos admiradores destacan es el nivel de detalle de algunos de sus trabajos –Bumbelbee de la película Transformers, por ejemplo–, pero Nico es así, detallista e impaciente al máximo: cuando empieza un dibujo no ve la hora de terminarlo (le lleva entre 3 y 5 horas realizar cada uno, para que luego se reproduzca en 5 minutos).
Su trabajo suele ser encasillado con una técnica denominada speed painting; igual, Nico aclara: “Yo no lo inventé, pero lo hice popular y estoy orgulloso de ello, porque hoy podés encontrar muchos artistas que hacen lo mismo en YouTube”. Y continúa: “El nombre speed painting se ha asociado mal y la gente cree que es por la velocidad del dibujo, y, en realidad, la intención pasa por la velocidad de reproducción. En lo que se equivoca mucha gente es en que cree que yo dibujo así de rápido”. Es por ello que Di Mattia acuñó su propio concepto: “Arte Fusión, porque se trata de una variedad de disciplinas artísticas: desde la pintura, hasta el cine y la edición”.
Más tarde, Nico nos muestra el backstage de sus dibujos. Los arma y desarma haciendo aparecer y desaparecer las capas del archivo de Photoshop. Es casi como ver uno de los videos. Hoy el arte digital es criticado por la ausencia del original, pero les aseguro que ver manipular esos archivos es la misma sensación que ver un boceto a lápiz de cualquier artista. Sobre esto, Nico subraya: “A pesar de que el arte tradicional tiene un aura especial que demanda un proceso enorme, hoy moviliza y atrae a los artistas el factor rapidez”. Destaca también: “El arte digital es diferente, y promueve una combinación de lo tradicional con lo moderno”.
La dama de la noche
Di Mattia es demasiado inquieto y lo demuestra con el nuevo proyecto en el que se involucró a fines del año pasado, la revista La Murciélaga. “No soy de leer historietas, la mayoría que tengo acá son libros de dibujo. Soy muy aficionado al microemprendimiento. Hace 10 años hicimos esta revista en el colegio con sponsors del barrio, que nos permitieron imprimir en blanco y negro, que se llamaba así; ahora simplemente la reflotamos”. El primer número fue presentado en el Centro Cultural España Córdoba, junto a la mayoría de los artistas que participaron: Pupi Herrera, Santiago Mansilla, Decur, Humberto Miranda, Burda, José Playo, Kioskerman y Eric Zampieri, entre varios otros. La número dos está lista y, según el dibujante devenido en editor, la gente se sorprenderá por los nuevos autores que participan.
nicodimattia.blogspot.com
lamurcielaga.com.ar
nicodimattia.com
[Por Diego Villa – Fotografías: Grupo Atrezzo]
Una caricatura de Harrison Ford nos observa de reojo. Por momentos nos convence de que nos está escuchando mientras charlamos. Es que el nivel de realismo logrado a través de texturas, luces y sombras, entre otros recursos, resulta sorprendente. El autor de la obra de arte no es otro que Nicolás Di Mattia, uno de los artistas de la década, que con su forma de dibujar ha revolucionado todos los conceptos tenidos en cuenta hasta ahora.
Extraordinario, asombroso, descomunal, genial, maravilloso son algunos de los comentarios que el público utiliza con frecuencia para resumir lo que este cordobés de 27 años consigue con una tableta gráfica y una computadora (el talento no hace falta ni nombrarlo, está presente en cada uno de los píxeles que conforman cada uno de sus dibujos).
Pero su historia empezó algunos años antes de que colgara sus trabajos en YouTube. “Estaba trabajando en Garabato (estudio de animación), haciendo los cortos de Bombi (dibujaba los personajes secundarios). Ahí vi que uno de los chicos tenía una tableta, así que me recomendaron la Genius porque era barata. La compré a finales de 2006 y la empecé a usar unos meses más tarde”, rememora Nico.
“Cuando subí el primer video (pintando en la pared de su cuarto un póster de El planeta de los simios) tenía sus visitas, unas 100, estaba chocho. Después empecé a subir los digitales, primero el de Thom Yorke (Radiohead), después el de Tim Burton y más tarde el de John Locke (el pelado de Lost). Llegó hasta las mil visitas y por ende los otros dos videos que tenía también ligaban de rebote. Era todo un suceso para mí, no eran muchas visitas en relación con lo que es YouTube, pero yo recién estaba conociéndolo. Después el de Locke apareció en la página de inicio y al otro día tenía dos millones de visitas. Me acuerdo que había ido al cine y me llamó mi hermano diciéndo que me habían llegado miles de mensajes, fue todo muy loco”, recuerda.
Fue tal el boom que generó el video de Locke, que a modo de homenaje y agradecimiento, Nico decidió comprar un muñequito del personaje de la serie, que hoy ocupa un lugar destacado en su estante. De ahí en más, sus obras lo catapultaron a nivel mundial. Fue así que en 2008 la empresa que produce las tabletas se contactó con él y se lo llevó a Taipei, a una feria internacional de nuevas tecnologías. Durante la presentación tuvo que dibujar a la anfitriona taiwanesa Alice (“Era como la Pampita de acá”, recuerda), ante la mirada atónita de miles de visitantes que lo fotografiaban. “Cuando estás allá te preguntás qué hacés en Taiwan… Treinta y pico de horas de viaje, son esas experiencias que quedan para siempre”, asegura di Mattia, casi con nostalgia.
Artefusión
La calidad de sus retratos fue creciendo a la par de la popularidad que iba adquiriendo semana tras semana, cuando subía un nuevo video a internet. Los fans inundaban con comentarios su casilla. Querían nuevos dibujos. Son adictivos, sin duda. Lo que muchos admiradores destacan es el nivel de detalle de algunos de sus trabajos –Bumbelbee de la película Transformers, por ejemplo–, pero Nico es así, detallista e impaciente al máximo: cuando empieza un dibujo no ve la hora de terminarlo (le lleva entre 3 y 5 horas realizar cada uno, para que luego se reproduzca en 5 minutos).
Su trabajo suele ser encasillado con una técnica denominada speed painting; igual, Nico aclara: “Yo no lo inventé, pero lo hice popular y estoy orgulloso de ello, porque hoy podés encontrar muchos artistas que hacen lo mismo en YouTube”. Y continúa: “El nombre speed painting se ha asociado mal y la gente cree que es por la velocidad del dibujo, y, en realidad, la intención pasa por la velocidad de reproducción. En lo que se equivoca mucha gente es en que cree que yo dibujo así de rápido”. Es por ello que Di Mattia acuñó su propio concepto: “Arte Fusión, porque se trata de una variedad de disciplinas artísticas: desde la pintura, hasta el cine y la edición”.
Más tarde, Nico nos muestra el backstage de sus dibujos. Los arma y desarma haciendo aparecer y desaparecer las capas del archivo de Photoshop. Es casi como ver uno de los videos. Hoy el arte digital es criticado por la ausencia del original, pero les aseguro que ver manipular esos archivos es la misma sensación que ver un boceto a lápiz de cualquier artista. Sobre esto, Nico subraya: “A pesar de que el arte tradicional tiene un aura especial que demanda un proceso enorme, hoy moviliza y atrae a los artistas el factor rapidez”. Destaca también: “El arte digital es diferente, y promueve una combinación de lo tradicional con lo moderno”.
La dama de la noche
Di Mattia es demasiado inquieto y lo demuestra con el nuevo proyecto en el que se involucró a fines del año pasado, la revista La Murciélaga. “No soy de leer historietas, la mayoría que tengo acá son libros de dibujo. Soy muy aficionado al microemprendimiento. Hace 10 años hicimos esta revista en el colegio con sponsors del barrio, que nos permitieron imprimir en blanco y negro, que se llamaba así; ahora simplemente la reflotamos”. El primer número fue presentado en el Centro Cultural España Córdoba, junto a la mayoría de los artistas que participaron: Pupi Herrera, Santiago Mansilla, Decur, Humberto Miranda, Burda, José Playo, Kioskerman y Eric Zampieri, entre varios otros. La número dos está lista y, según el dibujante devenido en editor, la gente se sorprenderá por los nuevos autores que participan.
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