[Por Miguel Wiñaski]
Secretario de Redacción del diario Clarín

En las películas de Harry Potter, el diario impreso es crucial y es mágico. Las letras y las fotos se mueven como si estuviesen vivas y no impresas.
Cuando Harry lee The Daily Prophet se entera de una historia o de un peligro contra los que deberá combatir. El Daily Prophet es codiciado por el Gobierno, que quiere controlar la información. En la escuela Howarts, algunas aventuras comienzan cuando Harry lee el diario. Y no se enteraría de casi nada si el Gobierno pusiera sus garras en el Daily.
El desafío de los nuevos diseñadores de los diarios es diseñar para la generación Harry Potter. Deben volverlo mágico y vital. Es que la transformación del diseño es paralela a una revolución psicoperceptiva. Hay una nueva manera de comunicar porque hay nuevas formas mentales de capturar la información.
Cualquier cultor de Harry Potter, que es mayormente un nativo digital y que configuró su corteza cerebral jugando a la Play Station, leerá el diario de manera radicalmente diferente a la de sus ancestros. Hoy, leer es actuar.
Los videojuegos requieren interpretar situaciones en décimas de segundos y reaccionar apretando botones para transitar raudamente por un universo virtual, audiovisual y muy exigente. Los que juegan leen las pantallas, decodifican todos los mensajes y reaccionan con las manos, operando los controles de las consolas.
¿Cómo se diseña un diario impreso para los chicos Potter? Volviéndolo mágico, animado, con letras que cobran vida por su potencia tipográfica, por la lucidez de sus textos, por los colores que seducen desde sus páginas, por la fuerza de sus fotos y por la magia de las noticias, que nunca se mueren.
Texto escrito con motivo del encuentro “Hemisferios”, organizado por la SND y Clarín en Buenos Aires. Gentileza de Miguel Wiñaski.







