Homenaje a Javier Boiero

A dos años de su partida, un cliente, tres compañeros y un alumno te cuentan por qué se lo considera uno de los mejores creativos de Córdoba. Mirá los videos de “Amiguito Amarrete”; “Celebrities”, con el Negro Videla y “Natin es imposibl”, con la Mole Moli.
Raro. Como encendido
Por León Molina.
Gerente Comercial y de Marketing de Tarjeta Kadicard.

León con Javier, de fondo, “Todos tenemos un amiguito amarrete”.
Boiero fue alguien excepcional.
Lo conocí hace más de 10 años, y mi primera impresión fue del todo errónea: lo juzgué como un tipo corriente. Pero fue sentarme con él y descubrirlo: Javier era un fuera de serie.
Tenía una gran capacidad de producción mental, comparable con su enorme consumo intelectual. ¿Cómo hacía para trabajar, ver películas, leer libros y pasar tanto tiempo en Internet, en un solo día?
Ese era uno de sus mejores hábitos: para crear comunicaciones exitosas, es necesario incorporar mucha información.
Leía, veía, escuchaba y observaba con tal eficacia, que podía estar al tanto de casi todo, lo que daba una cualidad distintiva: se anticipaba a las tendencias.
A Javier le gustaba vivir. Con él, trabajar era apasionantemente divertido. Era un gran narrador. Tal y como él te la contaba, podías reírte hasta la asfixia escuchándolo describir una escena de una película, mucho más de lo que te hubieses reído al verla.
Con ese histrionismo, te actuaba los guiones, haciendo voces y gestos, al detalle. Trabajaba de director sin serlo: se imaginaba el comercial
toma por toma, plano por plano, cuadro por cuadro.
Era un amante de lo original. Por eso le quitabas adrenalina si le bajabas demasiado masticado el concepto para un trabajo. Disfrutaba creando.
Con semejante cabeza, era impensable que tuviera aún más grande su corazón. Era bueno, generoso, abierto, sensible. Enorme importancia le daba al estómago, que, repleto de hamburguesas y café, mandaba mucho a la hora de sus decisiones: “No tengo datos respaldatorios (por la cabeza), no sé muy bien las emociones que me provoca (por el corazón), pero siento en el estómago que por acá va la cosa (por su instinto)”.
Javier rompía esquemas. Tanto los de los estereotipos del creativo como los conceptuales. Destruía para crear. Arrancaba por lo que no debía ser, o no hubiese sido, o no podría ser.
El Javi murió en las vísperas, antes de su tiempo de morir. Torpe como era con las cosas, con la vajilla, las cenizas del cigarrillo, las migas… se equivocó y se murió anticipadamente.
Lo mejor de él estaba por venir: hubiese disfrutado mucho ver crecer a su hijo. Profesionalmente, estaba alcanzando la excelencia. Cada vez era mejor enseñando la profesión. 33 años… son pocos para alguien que aún tenía tanto para dar.
Si lo conociste, así, como yo tuve posibilidad de conocerlo, seguro que caíste en su trampa: no pasar mucho rato sin dejar de recordarlo, aunque sea breve y rápidamente.
Se lo extraña a diario: la lucidez, los delirios, las discusiones, las anécdotas, la risa…
Boiero no era una vedette de la publicidad, pero sí alguien con mucha seguridad de sí mismo. Debió haberle sido obvio desde siempre, el hecho de ser un bicho raro. Por eso, y por más que se cagaba en estas cosas, entendería que los que nos quedamos, necesitemos homenajearlo.
Por mi parte, celebro esta oportunidad para expresar mi admiración, mi cariño y agradecimiento: yo no sería el mismo sin la impronta que me dejó el haber compartido tantos inolvidables momentos con el mejor de todos, el queridísimo y brillante, Javi Boiero.
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Un niño grande
Por Fer Bozzoletti.
Ex director creativo de Romero Victorica; actual redactor creativo en Publicis Graffiti.
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Hay Equipo: Maxi Almirón, Boiero, Joe Fernández y Fer Bozzoletti.
Ya eran más de las 12 del mediodía, lo podías escuchar bastante antes de verlo entrar, casi siempre apurado, con calor y un cigarrillo prendido en la mano. En el mismo momento que tiraba la campera y la mochila en la primera silla que encontraba, encendía la computadora y se acercaba a contarte la película que había visto, el videojuego que había finalizado, y cómo le había enseñado a tocar la batería a Joaquín. Lo sorprendente de todo esto no era la velocidad con la que contaba todo a la vez, sino que él era capaz de hacer todo eso en la misma noche, incluso trabajando todos los días hasta después de las 22. De sus charlas siempre se te perdían algunas palabras, pero si lo conocías, lograbas entender las ideas generales de lo que relataba con lujo de detalles.
Acelerado para hablar tanto como para pensar, el Javi era capaz de pasar horas discutiendo sobre cualquier tema con una convicción y facilidad de argumentos que podía convencerte hasta de que el rojo que vos creías estar viendo en realidad era verde, y al final de la charla, no sólo te ibas pensando que tenía razón, sino que era uno de los verdes más lindos que habías visto.
Vivía a otro ritmo, para pensar una estrategia, para buscar un latiguillo de campaña que la gente terminaría adoptando, o para hacer una jugada en el Winnin Eleven.
El Javi era capaz de transformar en lúdica hasta la actividad más aburrida, tenía la curiosidad de un niño de 5 años, pero la seguridad y experiencia de uno de los mejores -o el mejor- creativos que tuvo Córdoba. Podía vender el comercial que quisiera y convencer a cualquier cliente, por más que le hubieran entendido menos de la mitad de la presentación. No hacía falta escuchar los fundamentos racionales, él transmitía su convicción. “Esalgoquesentísacá, losentísenlapanza”, te decía siempre, seguido de un infaltable: “¿Mentendés?”. Laburar con el Javi era todo un desafío, costaba seguirle el paso, pero valía la pena.
Como suele pasar, nos acordamos de valorar más a las personas cuando ya no están, y puta si se valora al Javi. Con la dedicación y pasión de los que realmente sienten lo que hacen, Javier no se guardó nada para sí mismo, te regalaba sus conocimientos con la misma facilidad que un café o un libro.
Aunque el Javi hizo campañas que todos recordamos, como el divertido jingle con coreografía incluida de Amiguito Amarrete, el desopilante humor de la Mole Moli o la Mona cantando tango, creo que lo que más se va a extrañar es tener a alguien que estaba todo el tiempo cerca para jugar, discutir o laburar sin límite de tiempo. Para quienes no lo conocían: un loco lindo, para quienes lo conocíamos: un locazo lindo.
Difícil olvidarlo contando sus anécdotas junto al “Bocha” y el “Negro”, aventuras que rozaban la ficción, pero eso era lo más divertido de todo, él contándolas.
Como en “Big Fish”, este Gran Pez Cordobés (by Mati) sembraba esa duda de credibilidad en cada uno de sus fantásticos relatos, pero con el tiempo te dabas cuenta de que la historia había sido tal como él te la había contado, y al mismo tiempo, muy diferente si la hubieras escuchado de otra persona.
Por último, y como no podía ser de otra manera, el día en que nos dejó se llevó su última gran historia, con una nevada histórica sobre Córdoba, que se situaba más en Aspen que en Río Cuarto.
Ya hace dos años que no discuto más con el Javi, no me corrige más las cosas a minutos de tener que presentarlas; ya no se pelea conmigo porque ambos queremos ganar al Mortal Kombat, al juego de mesa de estrategia, o al fútbol; ya no cansa a los directores porque les roba la cámara para probar un plano dejando a todos con la boca abierta; ya no quedan clientes exhaustos de información que intentan seguirle el ritmo. Es increíble cómo terminás extrañando las cosas que te molestaban de una persona, cuando sabés que no te vas a enojar más con él, o quizás sí, por haberse ido tan rápido.
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Maratón en la metro
Por Sebastián Lazcano.
Publicista egresado de La Metro. Trabaja en La Voz del Interior como analista de marketing.
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Los alumnos de Boiero hicieron un retrato del profe con sus pulgares.
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Quienes tuvimos la oportunidad de tener a Javier en la facu, aprendimos que existen personas que pactan consigo mismas no ser mediocres en nada.
Javier era descollante como publicista, pero me atrevo a decir que fue más brillante como profe: fue el estereotipo del gran profesor de las películas, de esos que quizá te cruzás uno en tu vida, con suerte. No me refiero sólo a la transmisión de conocimientos, más bien hablo de esas personas que te deja marcadas formas de comprometerte con la vida.
De las clases de Javier salías motivado para exprimirte la vida, sacudido de la burocracia con la que nos formamos y mojándole la oreja a tu ego. Nos hizo entender que el diploma que te da La Metro o cualquier institución no te hacía mejor que nadie.
Defensor acérrimo de los hechos por sobre las palabras, de la práctica por sobre la teoría y de la intuición por sobre la razón, Javier era adicto a comprometerse con lo que emprendía. Dar cursos gratuitos sobre pensamiento holístico los sábados, extender un final hasta las 4 de la mañana para poder dedicarte atención, o entrevistarte para saber quién eras más allá de la publicidad eran extensiones del Javi Boiero profesor. Los viernes a las 20 escuchabas a un adelantado, a alguien que siempre veía un poco más allá que el resto.
Estaba convencido de que una película como Kunfusión, el juego de la Play 2 del Padrino, bailar salsa o una novela de la historia de los licántropos eran más alimento para nuestro cerebro que un libraco teórico de Kotler; pero también te recomendaba algunos libros de pensamiento estratégico o lateral con los que te pegabas atracones de conocimiento, tales como “El pensamiento Lateral”, de Edward de Bono o “La fuerza de la publicidad”, de Marçal Moliné.
Javier básicamente nos enseñó que para no ser mediocres debíamos pactar con nosotros mismos unos metros más allá de donde queríamos llegar. Su frase “La vida no son cien metros llanos, es una maratón” nos quedó retumbando a todos aquellos que alguna vez fuimos sus alumnos.
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Algunas campañas para Kadicard
“Celebrities” – 2005
“Amiguito amarrete” – 2006
“Natin es imposibl” – 2007
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Dos diseñadores ex Romero también lo homenajean:
“Trabajamos con Javier en el año 2004 y parte del 2005, junto a Fernando Bozzoletti, Joe Fernández, Maxi Almirón, Matías Cristobo y Matías Varela, fueron tiempos de exigencia y de resultados, muchas de las mejores campañas de nuestras vidas. La creatividad y la verdad pilares del equipo y aguantando la estructura: Javier. Tiempos de aprender inolvidables. Además ese año empezaron las sesiones de Sofá, escapando por Independencia con Maxi y Joe al mediodía, seguramente impulsados también por él.

Fotomontaje de Maxi Almirón y Andrés Manta.
La Ilustración:
El encendedor: Pasión y cigarrillos.
La TV: Información siempre.
Deportista, en su juventud.
“Me seguís”. Frase muy utilizada por él.
Jeans Cortados en reuniones de saco y corbata.
La siesta atrás del escritorio.
Da Vinci!
Buscador Incansable.
Los juegos de estrategia.
Un lote de cafés diarios.
“Mitad Corazón: para que lo que hagamos nos pertenezca.
Mitad estómago: para saber si a la gente le va a gustar.”
Decía Javier, un gran maestro.










Martin dijo, 12/08/2009 @ 11:33
Que buena está la nota…la verdad que tuve la oportunidad de conocerlo a Javier pero muy poco…me pareció una gran persona…y lo que cuenta esta nota, me lo confirma con creces…
Los felicito por la revista, tengo mis 2 circuz en casa, la verdad que me encantan….espero sigan asi…
saludos….
GERMAN GAVA dijo, 12/08/2009 @ 15:00
JAVIER ERA MI PRIMO, ERA UNA GRAN PERSONA. LOS ULTIMOS AÑOS NOS VIMOS MUY POCO, CUANDO IBA PARA CORDOBA ME HACIA UN TIEMPITO Y LO IBA A VISITAR A LA AGENCIA, Y NOS PONIAMOS AL TANTO DE TODO, EL SIEMPRE CON SU CAFE Y SU PUCHO.
TENGO RECUERDOS NUESTROS CUANDO IBAMOS A LOS CAMPOS DE NUESTROS PARIENTES, HACIAMOS DESASTRE, MI PAPA NO QUERIA QUE ESTEMOS LOS DOS SOLOS, UNA VEZ CAZAMOS SAPOS Y LOS TIRAMOS AL ASADOR, OTRA VEZ, MI TIO CAZO VARIAS PALOMAS PARA PESCAR (CON LAS TRIPAS) Y NOSOTROS SE LAS ROBAMOS Y SE LAS TIRAMOS A LOS CHANCHOS!!!!!!!! ASI TENGO MILES DE ANECDOTAS JUNTOS…. UN GRAN TIPO……………
Circuz dijo, 13/08/2009 @ 00:10
Martín: Sí, todo lo que hemos escuchado de Javier son elogios. Gracias!
Germán: Eran tranquilos ustedes cuando eran chicos! Gracias por pasar y compartir esto con nosotros!
mariano dijo, 19/08/2009 @ 21:21
La verdad que creo que si hubiese sido tan groso se tendría que haber ido a bs As, Dios atiende ahí.
Igual no lo conocí pero por lo que cuentan podría haber llegado más lejos…
Belén dijo, 20/08/2009 @ 13:20
En cuanto al comentario de Mariano, sobre Javier. Efectivamente el Javi, estuvo en Buenos Aires, pero su apuesta luego fue acá, y de hecho, fue uno de los responsables de que la publicidad local haya hecho cosas muy copadas también, y no sólo exista lo made in Buenos Aires.
Juan dijo, 20/08/2009 @ 13:22
No estoy de acuerdo con Mariano, no me parece que haya que irse a Buenos Aires. Javier demostró que se pueden hacer cosas muy buenas desde acá, mejores, incluso.
Aguante la gente que apuesta por Córdoba!!!
GANGUI dijo, 30/08/2009 @ 01:09
Este comentario fue borrado por considerarse agresivo.
Gustavo Rios dijo, 01/09/2009 @ 17:05
Fue un gran profesional realmente. Una vez me ofreció ser su dupla en Romero Victorica, por tonto e inmaduro, decidí que no, pensaba que era mi momento para iniciar mi propia empresa, buscar ese sueño que todos los publicistas tenemos dentro de formar un imperio propio. DEsperdicie una gran oportunidad, jamás voy a olvidar su humildad.
Era el más grande de Córdoba y siempre decía que me admiraba y que yo era 100 veces mejor que él.
Ojalá no lo haya dicho por cumplido y ojalá lore demostrarlo. Tengo el propósito de dejar mi sello en este medio, como él lo hizo.
guada dijo, 01/09/2009 @ 17:19
Lamentablemente Mariano… no tuviste el placer de conocerlo.- Soy la cuñada del Javi quería pedirles la posibilidad de que me contacten con Maxi Almirón y Andrés Manta… me encantaría poder tener una copia del fotomontaje para Joaquín…
Juan D'Alessandro dijo, 02/09/2009 @ 21:46
Hola Guada, ya te paso el contacto de los chicos por mail.
Gustavo, gracias por comentar.
Manta dijo, 03/09/2009 @ 08:38
Hola Guada, que bueno que te gustara el montaje, hicimos una pieza colectiva con Maxi (espero tu contacto).
Javier era inconformista, un buscador incansable, jamás se quedaba con la primer idea, a menos que después de buscar 10 más (hasta las 4 de la mañana) llegara de nuevo al principio. Agradezco haber trabajado con él, no he vuelto a hacer laburos como aquellos.
Apendí mucho de Javier. Muchísimo.
Una vez escuché que las ideas son “10% idea y 90% de laburo”, no está tan errado eso.
Aguante los que construyen en cualquier lado, no a las banderas muchachos, busquemos cosas que nos unan y no lo contrario.
Abrazo.
Manta.
lucas dijo, 04/09/2009 @ 01:42
Hola gente soy Lucas el hermano de Javi…..bueno primero quiero agradecer por el homenaje que le hicieron al pelado, y manta muy bueno tu trabajo te mando un abrazo.
Bueno quiero contarles algo que siempre comentaba en esos momentos en los que nos pasábamos discutiendo y tratando de entender de cómo funciona el mundo….teníamos charlas deliradas de neurología, filosofía, política, etc. Pero el siempre comentaba de lo orgulloso que estaba de sus equipos de trabajo, ya que el fomentaba a que piensen en cobre y no en oro….esto significaba que pensar en cobre es no pensar en la guita, la guita te vuelve ciego, y si pensas en hacerla o hacer la campaña que mas venda se te estrecha la cabeza. Hay que pensar con buena leche y arrancar la campaña como cuando le tratas de solucionar un problema a un amigo….laburar sin interes.
Gracias a todos por tener presente al pelado…
Circuz dijo, 08/09/2009 @ 17:44
Hola Lucas, muchas gracias por compartir con nosotros esas charlas y esos consejos. Imperdibles. Un abrazo grande, me alegra que te guste el humilde homenaje al Javi. Juan D.
Walter Jorge Garay dijo, 03/01/2010 @ 21:47
Me llamo Jorge Garay y fui el profe de Javi de gimnasia aritística desde los siete años hasta que se fue a Cordoba compartiamos 6 hs de entrenamiento diario de Lunes a Sabado. Tengo tantos recuerdos hermosos de tantos años juntos, que estaran guardados en mi corazon por siempre. Anecdotas de viajes,hoteles,torneos,entrenamientos diarios,su ladrido, sus dibujos de gimnastas,sus diseños de logos del club, la revista que hicimos para juntar plata para comprar magnesio, la campaña del huevo,las cayeras, su mochila de tela, los skech comicos en las exhibiciones…y tantas otras anecdotas que estaria horas escribiendo. Quiero agradecerles a los chicos de la revista por mantener vivo los recuerdos de javi y agradecerles al gordo Boiero (papá) a nilda (mamá)
por haberme permitido ser parte de la infancia y de la adolecencia de un ser tan bueno,bondadoso,desinteresado, creativo,alegre, compañero,amigo y tan especial como Javi. La vida me ha premiado nuevamente y debo ser un agradecido a Javi y Dios porque este verano de Enero su hijito Joaquin, va a ir a mi colonia de vacaciones, alli nuevamente el Gordo y Nilda estarán acompañandolo como lo hicieron con Javi.
Agradecerle a Belen,su esposa por permitirle a los papas de Javi disfrutar de su nieto Joaquin y de permitirme ser su profe de natación. A todos muchas gracias y a vos Javi ya nos volveremos a ver.
FLORENCIA BOIERO dijo, 11/01/2010 @ 15:04
buenas tardes… yo a javier no lo conozco pero me dio mucha intriga que tengamos el mismo apellido. vi que escribieron familiares y quisiera saber si son una familia numerosa, descendencia y origen, me gustaria que me respondan porq en mi familia tenemos entendido que no somos muchos los boiero… y bueno, quien dice terminamos siendo familia. el origen de mi apellido por lo que tengo entendido es italo-frances… precisamente del norte de Italia… gracias!!!!
Bendita carpeta » Circuz dijo, 19/03/2010 @ 16:46
[...] de estudiante, pero muchos. Llegué a Romero Victorica muerta de miedo con mi portfolio Pizzini, y el inolvidable Boiero me dijo: Tenés mucho, eso está bueno. Escudriñó mis cosas, las criticó; con cada gesto suyo a [...]